
Santiago.– Este domingo 1 de junio, el presidente Gabriel Boric encabezó su cuarta y última Cuenta Pública ante el Congreso Pleno, donde repasó los logros de su administración y esbozó los retos que, a su juicio, deberán orientar el rumbo de Chile en los próximos años.
Durante la sesión, el mandatario hizo énfasis en los avances en materia de justicia social, destacando la puesta en marcha de la reforma previsional y los progresos en el acceso a la salud. Asimismo, subrayó las mejoras implementadas en el transporte público y reiteró su compromiso con la descentralización, iniciativa que busca fortalecer a las regiones y dictar normas que permitan una mayor autonomía local.
El presidente Boric también dedicó parte de su discurso a los derechos sociales y la urgencia de abordar la brecha habitacional, anunciando nuevos proyectos de ley orientados a facilitar el acceso a la vivienda y mejorar la calidad de los subsidios estatales. En materia de seguridad, defendió las últimas medidas adoptadas por su gobierno, entre ellas el incremento de recursos para las policías y la modernización de los sistemas de emergencia.
El jefe de Estado se refirió, además, a la consolidación de las instituciones, señalando la necesidad de profundizar la transparencia y reforzar mecanismos de control interno. En ese contexto, defendió decisiones controvertidas, como la implementación de cambios en el sistema de licitaciones públicas y el impulso de reformas que, según explicó, persiguen una mayor eficiencia en el gasto fiscal.
Al cierre de su intervención, Boric anunció que presentará durante los próximos meses varios proyectos legislativos relacionados con la agenda social y la reactivación económica, insistiendo en que “el futuro exige unidad y ambición para seguir avanzando”. Con este balance, el presidente cierra una etapa marcada por importantes iniciativas y define las directrices que deberán guiar a las nuevas autoridades tras las elecciones de noviembre.